domingo 15 de enero de 2012

Como en un sueño...cualquiera.

Cuando camino por la noche y me rodean las luces amarillas, las tenues y aquellas que tratan de imitar la luz del día, me siento como en un sueño, entonces me invade una incertidumbre y pienso que en cualquier momento despertaré y al abrir los ojos sabré que lo que acabo de realizar se ha ido. Sigo caminando y todo brilla de otra forma, aún bajo esas luces amarillas, siento que me invade una emoción extraña, tal vez así se siente el recién nacido, todo es un poco más puro ¿saben a lo que me refiero? el aire, la luz, es sentirse por unos instantes un poco más vivo. Llego a mi casa y voy a dormir, vuelve a mi la sensación de vivacidad y no quiero irme a dormir, no quiero volver a estar bajo esas luces, porque sé que al despertar todo se quedará tras mis párpados y sólo volverán los sueños como recuerdos de algo que nunca fue y me inundará una melancolía vacía. El tiempo pasa y la luz del amanecer está por llenarlo todo. Antes de que el ruido colme la ciudad duermo un poco, pero no tardo en despertar, en buscar vivir cada vez más con más claridad, trato de que no me abandone aquella primera vez...

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